“Desde hace años vive un infierno”, fue lo único que se atrevió a declarar María Emilia, una vecina de la mujer de 79 años que fue acusada de asesinar a su esposo de 76 en Villa Alem. Esa versión fue confirmada por los hijos de la pareja, por lo que el fiscal Carlos Sale dispuso que la acusada, teniendo en cuenta su edad y la situación que habría atravesado durante los últimos años, continúe el proceso en libertad.

Todo comenzó después de las 2. Blanca Susana Argatt llamó a su hijo para que fuera a ayudarla. “Ya está. Muerto el perro, se acabó la rabia”, le habría dicho la septuagenaria cuando el hombre cruzó la puerta de la vivienda ubicada en el pasaje Primera Junta al 1.000. El hijo se dirigió directamente hasta la habitación en la que normalmente dormía la víctima. Allí encontró a su padre, Manuel Hipólito Rodríguez, sin vida.

EN LA ESCENA. El fiscal Carlos Sale y la investigadora Sofía Sierra dan instrucciones al personal del ECIF.

“Nos enteramos cuando escuchamos unos griteríos. Estimamos que eran de sus hijos, que llegaron al lugar. A la señora la conocía perfectamente. Las veces que conversé con ella siempre la vi tranquila y muy calmada. Jamás pensé que podría hacer algo así. Algo debió haber ocurrido”, sostuvo Eugenia Mendoza, vecina de la víctima.

Hasta el momento no se logró determinar con exactitud lo que había ocurrido en el interior de la casa. Sólo se pudo establecer que Argatt mató a su pareja de dos disparos: uno en la cabeza y otro en el pecho.

Utilizó un revólver cuyo calibre no fue precisado. El arma, según confirmaron los peritos, estaba en el suelo de la escena del crimen. Los tres hijos dijeron que no sabían que sus padres tenían un arma y mucho menos que la hubieran conseguido en los últimos tiempos. No se descarta que la mujer la haya comprado o pedido prestada para cometer el homicidio.

Los investigadores sostienen que la mujer habría esperado que su esposo se durmiera. No se descarta que le haya suministrado algún tipo de medicamento para que durmiera profundamente. Esta duda se despejará con el resultado de los estudios que Sale ordenó realizar.

Duros testimonios

EN ACCIÓN. Los peritos del ECIF preparan los equipos para intervenir en la escena.

Al llegar al lugar, los policías se entrevistaron con los hijos de la pareja. Coincidieron en señalar que su madre habría sido víctima de violencia de género durante varios años. No sólo habría sufrido agresiones, sino que también habría sido sometida a violencia psicológica. No trascendió si alguna vez lo denunció.

El fiscal Sale no sólo confirmó esta versión, sino que también tomó conocimiento de otra situación. Le informaron que años atrás Rodríguez no le habría permitido acompañar a su hija cuando padecía una enfermedad terminal. Tampoco le habría permitido despedirse de ella por última vez. Al parecer, todo habría sido porque su esposo sentía celos de la relación que mantenía con su yerno.

“Uno no puede saber qué ocurre puertas adentro de la casa de una familia. Sin embargo, en el barrio se decía que su esposo no la trataba bien. Ella misma se quejaba porque no le permitía ver a sus hijas. Nunca supimos bien qué pasaba, pero creíamos que el hombre actuaba así por padecer algún tipo de enfermedad”, comentó María Laura Reyes, vecina del lugar.

“Ahora van a salir a hablar un montón de cosas. Lo único cierto es que nadie actúa así a los 79 años. Algo debe haber habido detrás de todo esto. Sólo la Justicia podrá determinar qué ocurrió”, añadió Jimena Paz.

Qué pasará con la mujer

Procesalmente, la mujer debería ser acusada, al menos, de homicidio agravado por el vínculo. Sin embargo, por su edad y por las circunstancias que rodean el caso, el fiscal decidió que permanezca en libertad mientras avanza la investigación. Sale no dispuso su aprehensión, sino que ordenó que sea alojada en la casa de una de sus hijas hasta tanto se profundice la pesquisa.

BUSCANDO PRUEBAS. Un sector de Villa Alem se conmocionó por el crimen registrado en la madrugada.

Por otra parte, en diferentes fallos, la Corte Suprema de Justicia de la Nación reclamó a los funcionarios judiciales que investiguen la historia de las mujeres que sufrieron durante años violencia de género. Esos antecedentes no sólo pueden ser considerados como atenuantes, sino que, bajo determinadas circunstancias, también pueden ser analizados al evaluar la existencia de una legítima defensa, aun cuando la agresión no se haya producido de manera inmediatamente anterior al hecho.

Este es el homicidio 29 que se registra en la provincia en lo que va del año. El principal móvil es el de violencia intrafamiliar, con 11 casos, cinco de ellos fueron femicidios.